martes, 1 de mayo de 2012

POLO A TIERRA


La toma de tierra, también denominado hilo de tierra, toma de conexión a tierra, puesta a tierra, pozo a tierra, polo a tierra, conexión a tierra, conexión de puesta a tierra, o simplemente tierra, se emplea en las instalaciones eléctricas para evitar el paso de corriente al usuario por un fallo del aislamiento de los conductores activos.
La puesta a tierra es una unión de todos los elementos metálicos que, mediante cables de sección suficiente entre las partes de una instalación y un conjunto de electrodos, permite la desviación de corrientes de falta o de las descargas de tipo atmosférico, y consigue que no se pueda dar una diferencia de potencial peligrosa en los edificios, instalaciones y superficie próxima al terreno.

ELABORACIÓN DE UN POLO A TIERRA
En la base de la torre y en la caseta del equipo los libros recomiendan enterrar una varilla de 6 u 8 pies de largo. El procedimiento por lo regular se realiza clavando la varilla en la tierra con la ayuda de un mazo. Sin embargo, en los lugares con suelos rocosos esta operación se vuelve casi imposible. En ese caso, usamos un tubo de cobre de 2 pulgadas de diámetro y 6 pies de largo al cual se le introduce sal sin refinar para mejorar la conductividad del suelo rocoso.

Preparamos este tubo haciéndole 4 huecos (uno por cada lado) cada 6" de longitud del tubo. En la parte inferior del tubo se aplana o se coloca un tapón fijo mientras que en la parte superior instalamos una tapa removible (llamada registro) donde se introduce sal. Cada 6 meses debemos revisar el nivel de la sal. Si ha bajado, debemos rellenar el tubo. Mi ayudante llama "flauta" a este tipo de tubo y viendo la construcción del tubo, diríamos que tiene toda la razón. También en la parte superior del tubo se coloca una armella de cobre donde se amarra o se suelda con estaño el cable de conexión a tierra.

Para instalar el tubo, abrimos con herramientas de jardinería y construcción un hueco en el suelo rocoso con una profundidad de 6 pies y un diámetro de 1 pie. Una vez que el tubo se coloca en forma vertical, rellenamos el hueco con la misma piedra mezclada con arena para mejorar la conductividad del suelo que rodea el tubo. Cuando el tubo está enterrado debe salir 2 o 3 pulgadas sobre la superficie del suelo donde tendremos el registro y la conexión al cable de tierra.

Una vez que el tubo está enterrado, quitamos la tapa removible y se introducen 4 tazas de sal sin refinar por la abertura superior. Esto llenará casi 2 pies de la altura del tubo. Luego se vierte una taza de agua para que la sal se diluya y salga por los agujeros mojando el suelo que rodea la varilla. Repetimos el proceso de introducir la sal y el agua hasta que el nivel de la sal esté 1 pulgada debajo del borde donde está el registro del tubo. Si es muy difícil enterrar el tubo en forma vertical, el tubo puede doblarse en forma de letra "L" y enterrarlo horizontalmente a una profundidad de 1 pie pero siempre dejando la boca del tubo perpendicular a la superficie del suelo y con la tapa de registro visible.
Normalmente se usa una varilla enterrada en la tierra y se amarra a un cable de cobre y con tierra y se amarra a un cable de cobre y con este extendemos a cada una de las tomas de este extendemos a cada una de las tomas de tres patitas y de esta manera protegemos los tres patitas y de esta manera protegemos los equipos eléctricos. Equipos eléctricos


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